jueves, 26 de marzo de 2015

Relato marinero


La incógnita del mar


El tiempo, ¿qué es el tiempo? Bueno, el tiempo es aquello que el ser humano ha querido controlar durante mucho tiempo. Ha aparecido en muchas obras, que si máquinas del tiempo, coches fantásticos, etc. También es lo que el ser humano hecha de menos (pasado), espera (futuro) y vive (presente). Pues bueno, esta historia tratará de llevarte en un viaje y el transporte será el tiempo, y el protagonista un niño llamado Daniel, y la puerta se halla en un lugar muy especial: el mar.

Era una mañana tranquila de verano, y salí a dar un paseo por el paseo marítimo de Chipiona, el sol brillaba y la temperatura era agradable, además el agua brillaba como nunca. De repente me di cuenta de que estaba a dos manzanas de la casa de mis abuelos, así que tomé la decisión de ir a visitarlos. Estuvimos un rato hablando, pero a medida que pasaba el tiempo, mi abuelo se ponía cada vez más nervioso. Miraba mucho a la puerta, se levantaba y se volvía a sentar, etc. Hasta que pasado el cuarto de hora dijo:

-Dani, te quiero contar una cosa...

Yo, me quedé paralizado, me temía lo peor. Pero sorprendiéndome, mi abuelo me contó que tenía la fórmula de viajar en el tiempo. Enseguida me desmayé. Al despertar, mi abuelo me siguió contando una larga historia:

Dani, lo que te estoy contando no es una broma, es cierto y además ha ido pasando de generación en generación, de padres a hijos. Somos la Hermandad del Tiempo, y llevamos siglos guardando esa puerta capaz de llevarte al pasado o al futuro. La historia de esta puerta se remonta al siglo XVI, cuando un antepasado nuestro, cuyo nombre no recuerdo, creó una máquina perfecta e inigualable: la máquina del tiempo. Pero él, al ver que había personas que querían cambiar la historia creó nuestra hermandad. Hoy día nadie excepto nosotros sabe de esa puerta y nos encargamos del mantenimiento de la misma.

Pero te tengo que hablar del porqué te estoy contando esta historia: tu abuela era de la Orden del Cambio. Esta orden se encargaba de cambiar la historia. Pero tu abuela renunció a esa orden y aceptó la nuestra. El problema es que ayer tuvimos una discusión sobre la orden y mi trabajo, y ella enfurecida me amenazó con volver a su orden. Algo de lo que estoy muy seguro, porque está tardando mucho, lleva un día sin venir:

-Basta de cháchara vamos en busca de ella.

-Si, pero donde la buscamos.-Dije yo.

-Tú limítate a seguirme.

E hice lo que me mandó, le seguí hasta el puerto. Allí nos embarcamos en un barco de vela. El tiempo era perfecto y el viento estaba a nuestro favor. Yo sé muy poco vocabulario del mar: estribor, popa, babor, proa, sotavento, barlovento y poco más. Pero mi abuelo me fue explicando más palabras y me mandó a hacer una sola cosa vigilar y manejar el timón. Algo que me encantó, pues no era muy complicado, también mi abuelo me dijo que cuando viera un faro en medio del agua le avisara. Y mientras estaba manejando el timón me paré a pensar un momento: el abuelo había sido marinero durante más de cuarenta años, y todo porque servía de tapadera para su verdadero trabajo, que era mantener la puerta del tiempo. Y alcé la mirada y vi el pequeño faro.

-Ya estamos.-Dijo mi abuelo.

-¿Y dónde está la máquina del tiempo?-Dije yo.

-Debajo del agua.-Me dijo mi abuelo.

Entonces nos sumergimos a pulmón, porque no estaba a mucha profundidad y al entrar en el túnel aparecías seco en otro tiempo y lugar. Entonces descendimos unos 10 metros, y vimos todo tipo de pescados: bailas, doradas, etc. Llegamos a una especie de túnel submarino que cuando pasabas por él, te transportaba a la época que estabas pensando. Mi abuelo pensó que la puerta nos llevara al sitio y tiempo del último viaje, para ver si mi abuela había viajado. Y entramos juntos...

Llegamos al siglo XIX, a una calle central de Londres. La gente vestía muy raro, no había coches, y la luz se limitaba a unas débiles farolas que no daban mucha luminosidad. No encontramos ningún indicio de que nuestra abuela estuviera allí. Pero yo sabía que allí había gato encerrado, de repente me acordé del día que era, este día se evitó el robo a uno de los bancos más poderosos de Londres porque leí en una revista que se había cumplido el 150 aniversario de que la policía evitara un robo muy importante en el siglo XIX. Banco del cual no recuerdo nombre. Era el 12 de octubre de 1865, a las 20:00. Así que nos dirigimos al banco más importante de aquella época. Allí encontramos a mi abuela, que enfundaba una pistola con silenciador.

Mi abuelo intentó pararla pero ya era tarde, abatieron a mi abuela. Había sido un guardia que al ver la pistola se asustó. Llamaron a una ambulancia, y estuvieron luchando por la vida de mi abuela. Al paso del siguiente día me dieron la noticia de que mi abuela estaba viva. Al cabo de dos días llegamos a casa.

-Lo siento, me equivoqué.-Decía mi abuela

-Perdonada abuela.-Contestaba yo.

-Espero que no haya alguien más que quiera cambiar la historia.-Dijo mi abuelo

-¿En todo caso como lo sabremos?-Pregunté yo.

-Nos avisaría un hermano de la hermandad de la época en la que estuviera pasando algo.-Finalizó mi abuelo

De repente el móvil de mi abuelo sonó. Era el corresponsal de finales del siglo XV: alguien quiere cambiar el destino del descubrimiento de América... 


 



-Nos tendremos que embarcar con Cristóbal Colón. Será un viaje muy marinero e intrépido.-Dijo mi abuelo.

-Voy a buscar un libro de un barco y otro del mar por si hace falta.-Dije yo.

Después todos nos echamos unas risas...

Mi segunda aventura empezó por navegar hasta la puerta del tiempo y de ahí viajando en los barcos de Colón. La travesía era tranquila a primera vista. Yo y mi abuelo eramos marineros del barco La Pinta, por lo que me tuve que adentrar un poco más en el vocabulario del mar, además solo comíamos pescado: pescado para desayunar, almorzar, merendar y cenar. Y a mí me gusta saber lo que me estoy comiendo, así que aprendí mucho vocabulario: cofa, trinquete, mástil, animales marinos como el corocoro , el tiburón ballena o la quimera elefante.

Y algo que me sorprendió muchísimo es que la forma con la que pescaban era muy peculiar: para pescar se ayudaban de una bola de aceite, pescado y algo más, para atraer a los pescados... Quedan 3 meses para llegar a América...

¡Ah! Y el final, es decir el futuro de esta historia, lo puedes terminar en la mejor máquina del tiempo que tenemos: la imaginación. Te ayudaré con estas preguntas: ¿descubrirán al malhechor? ¿Llegarán a América? ¿Qué aventuras vivirán?




viernes, 20 de marzo de 2015

Trabajo voluntario






                                                        Traducción:

¡Miam! Crêpes con queso... ¡Es mi comida favorita! Me llamo Akiko y me encanta cocinar. Me gusta mucho comer, pero presto atención a mi alimentación: un poco de totdo, pero no demasiado, ¡para estar a la línea!

Trabajo voluntario

John Carlin

John Carlin (12 de mayo de 1956) es un escritor y periodista, político y deportivo, británico de madre española. Trabajó como corresponsal en Sudáfrica, donde conoció a Nelson Mandela. Ha vivido también en Argentina, México y Estados Unidos, y actualmente reside en Barcelona.Colabora habitualmente con el periódico español El País, y goza de gran prestigio internacional. Su libro El factor humano, publicado en 2008, ha servido de inspiración para la película Invictus estrenada en 2009.


                                                        John Carlin





jueves, 5 de marzo de 2015

La Chandeleur

La Chandeleur

La Chandeleur es una fiesta religiosa, que corresponde con la Presentación de Jesús en el templo y  que se celebra el 2 de febrero, y en la tradición francesa ese día se comen crêpes. Los crêpes están hechos de unas tortitas de huevo, harina, etc. Luego a la tortita le puedes echar distintos siropes: de chocolate, de arce y muchos más. Mi crêpe preferida es la que contiene sirope de chocolate.



                                      Presentación de Jesús en el Templo

Las crêpes

Las crêpes son originarias de la región de Bretaña al oeste de Francia. Las crêpes están hechas fundamentalmente de harina de trigo, con la que se elabora una tortita en forma de disco.

                                                            Crêpes


domingo, 1 de marzo de 2015

Trabajo voluntario

Oscar Wilde

Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (16 de octubre de 1854 Dublín - 30 de noviembre de 1900 París). Fue un importante escritor, dramaturgo y poeta del siglo XIX. Una de sus obras más notables es El retrato de Dorian Gray. Su cónyuge fue Constance LLoyd. Tuvo dos hijos llamados Cyril Holland y Vyvyan Holland. Su período fue la época victoriana.


                                                      Oscar Wilde