Expedición: la Gruta de las maravillas
Os voy a presentar una trepidante visita a Aracena mediante una redacción:
Despierto en un nuevo día, el Sol ilumina mi habitación y me preparo para el viaje. Llegué al colegio a las 8:25 y me reuní con mis compañeros en la entrada de la clase. Entramos en ella para rezar y luego llagada la hora de irnos, nos montamos en el autobús. El viaje duró unas dos horas y media y además tuvimos un descanso de un cuarto de hora.
Por fin llegamos a Aracena, y el autobús nos dejó a la entrada del pueblo y empezó la gran aventura. La primera impresión que tuve de Aracena fue impresionante, con sus cuestas imposibles, su castillo elevado y por supuesto la gran Gruta de las Maravillas. Llegamos a una plaza, donde había una exposición al aire libre y allí empezó el tren turístico, que nos llevaría por toda Aracena, explicándonos sus edificios y monumentos:
- Había algunas exposiciones, edificios como el ayuntamiento, casas de marqueses, Iglesias, como la del castillo y el propio Castillo de Aracena que guarda misterios de la época de los caballeros de la orden de los Templarios.
Después del tren turístico, fuimos a la entrada de la Gruta de las Maravillas, donde había tiendas y un museo al lado. Allí compré minerales, como la pirita o el sulfato de cobre. Más tarde entramos en la Gruta de las Maravilla, en la cual había una temperatura de 16 a 19 grados y un 98% de humedad. Las salas eran impresionantes con sus estalactitas y las estalagmita, banderolas y lagos.
Luego, de este gran viaje por la Gruta, pudimos almorzar en una plaza, yendo más tarde al Castillo y a la iglesia. También visitamos el museo del cabildo viejo, y vimos los hermosos y fascinantes minerales del museo donde se encontraban.
Nos dio tiempo a comprar algo más pero nos tuvimos que ir al autobús para regresar a casa, Chipiona. ¡Fue un viaje inolvidable e impresionable!
Museo de los minerales
Detalle del Castillo


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